El enragé, es una plataforma periódistica, que intenta informar en un sentido más formal y serio, que no son los que se utilizan en la gran mayoría de los medios comerciales, siguiendo los consejos de la vieja escuela del periodismo ésta platáforma se acercará a los viejos formatos y a darles la el sellos que caracteriza al periodismo cultural.
Publicado por Raúl Burguete
1.
Ayer y hoy existen personas que migran de su país o de sus pueblos, que transportan sus vidas por supervivencia, como los llamados Okies que huían de la gran depresión en lo años veinte cruzando gran parte del árido territorio de los Estados Unidos de Norteamérica hasta California sólo para trabajar en el campo, en las colectas de frutas y vegetales y en las vendimias. O los gitanos que migraban de una nación a otra negociando servicios y vendiéndolos, las caravanas de shows freaks y circos que recorrían Europa; y por último aquellos que se dedican al turismo (temporeros), a dar un servicio a un sector salvaje, que necesita soltar, transgredir toda regla posible, hacer lo que está prohibido en sus tierras. Si los jornaleros recolectaban productos, los temporeros recolectan el “gozo” que los de afuera dejan.
Este año, por segunda ocasión regreso a la pequeña isla de Formentera vecina de la idílica isla Ibiza, donde trabajaré en el bar del puerto, un trabajo por una parte extremo y por otra sencillo, porque conforme el tiempo pasa se vuelve una labor mecánica y física, con movimientos ajustados y pasos a seguir que se vuelven instintivos. Extremo: por la complicación de los clientes, los diferentes carácteres, lenguas y excentricidades, exigencias a las que uno debe ajustarse, aunque a veces se pierda la cabeza, porque no se trata de sumisión hacía el turista, ni siquiera de que ‘el cliente siempre tiene la razón’ sino de una labor titánica de seis meses, el periodo de vigencia de una temporada de sol, playa y fiesta.
Durante el transcurso de la temporada narraré la vida del bar, de sus gentes, la isla, las fiestas, la población autóctona y más cosas entrañables que existen dentro de un pequeño cosmos que la isla sólo mantiene durante unos meses y que vive de eso.
Ayer y hoy existen personas que migran de su país o de sus pueblos, que transportan sus vidas por supervivencia, como los llamados Okies que huían de la gran depresión en lo años veinte cruzando gran parte del árido territorio de los Estados Unidos de Norteamérica hasta California sólo para trabajar en el campo, en las colectas de frutas y vegetales y en las vendimias. O los gitanos que migraban de una nación a otra negociando servicios y vendiéndolos, las caravanas de shows freaks y circos que recorrían Europa; y por último aquellos que se dedican al turismo (temporeros), a dar un servicio a un sector salvaje, que necesita soltar, transgredir toda regla posible, hacer lo que está prohibido en sus tierras. Si los jornaleros recolectaban productos, los temporeros recolectan el “gozo” que los de afuera dejan.
Este año, por segunda ocasión regreso a la pequeña isla de Formentera vecina de la idílica isla Ibiza, donde trabajaré en el bar del puerto, un trabajo por una parte extremo y por otra sencillo, porque conforme el tiempo pasa se vuelve una labor mecánica y física, con movimientos ajustados y pasos a seguir que se vuelven instintivos. Extremo: por la complicación de los clientes, los diferentes carácteres, lenguas y excentricidades, exigencias a las que uno debe ajustarse, aunque a veces se pierda la cabeza, porque no se trata de sumisión hacía el turista, ni siquiera de que ‘el cliente siempre tiene la razón’ sino de una labor titánica de seis meses, el periodo de vigencia de una temporada de sol, playa y fiesta.
Durante el transcurso de la temporada narraré la vida del bar, de sus gentes, la isla, las fiestas, la población autóctona y más cosas entrañables que existen dentro de un pequeño cosmos que la isla sólo mantiene durante unos meses y que vive de eso.
Publicado por Raúl Burguete
Dice Theodore Sturgeon que: "La realidad no es el más agradable de los ambientes. Pero estamos en ella como una obra de ingeniería, una buena obra, algo que merece la atención de un ingeniero; y la realidad no puede tolerar las obsesiones. Algo tiene que ceder, si es la realidad, la obra de ingeniería queda sin aplicación. Es decir, no puede aplicarse a nada, se aplica mal. Deseche la obsesión, comience a funcionar según su diseño".Estoy mal diseñado y tengo fallas, pero me gustán. No me preocupo por estás, simplemente concibo la idea de la realidad que puedo crear, que imagino. No he creado una obra de ingenieria, pero he inventado una arquitectura, diseño una calle, una casa, una ciudad, para mi, con imperfecciones, con fallas, eso es mejor, para qué dormir en la esperanza vana de las tonterias que nos planteamos día a día, por qué seguimos los caminos que nos indican las flechas, por qué no damos la vuelta, por qué desespero. Pero más allá este diseño va atado al pasado, va atado al gusto de mi vida, estoy aquí con quien tengo que estar pero no lo es todo. Aún tengo más que hacer.
Mi realidad es compartida y no me va a fallar.
Publicado por Raúl Burguete
Después unos meses, por no decir unos años, termine de leer un libro que de cierta forma es una recopilación de historias, sucesos y anécdotas sobre el siglo XX. Un libro que ocupé con muchos fines: dar clases, refrescar mi cabeza, escribir e investigar temas que explican las vivencias más apagadas y encendidas de mis tiempos.El libro es, Rastros de Carmín de Greil Marcus y en la última página leí:
"Lo que fue directamente vivido reaparece congelado en la distancia, inscrito en los usos e ilusiones de una era que también ha desaparecido" y "Lo que debería ser abolido sigue existiendo, y nosotros nos consumimos con ello (...) los años pasan y no hemos cambiado nada".
Nuestra historia nos hace comprender y entender lo que somos, pero la verdad, evolucionamos a nuestra conveniencia. Porque "todo lo disputable debe ser disputado" y no lo hacemos, además busco tener un actitud en la vida que no se refleje en esperar que algo pase sino provocar lo que pase, porque "tomo mis deseos por realidades porque creo en la realidad de mis deseos".
Intento vivir sin tiempo muerto, pero he estado neutral por un tiempo. Es hora.
Publicado por Raúl Burguete

No hay recuento de lo bueno y lo malo del año, no hay nuevos pensamientos, no hay de qué arrepentirse, ni faltas, no hay nuevas necesidades o nuevos sueños, el tiempo no es relativo, lo que pienso se mantiene, lo que quiero esta aquí, allí y allá, pero aún siento que seguirán pasando cosas sin tener que enlistarlas, sin planearlas. Se, que no hay necesidad de ver los resultados, se, lo que pasó, lo que hice pero no lo que haré.
Un año viene, cambios no, nueva vida, no. Pero como un pedazo de carne fresca, me pongo en el asador para coserme un poco, no al punto, sólo un poco de fuego y así curtir la piel y mi mente, mezclarlo con todo lo que se pueda.
No es necesario sufrir o añorar, pero si es necesario hacer y vivir. Estoy en el punto máximo de la vida, estoy encontrando nuevas facetas, nuevas máscaras, nuevas imágenes, pero estoy enterrando cientos de ideas y sueños. ¿Evolucionar? No creo, revolucionar, sí.
Publicado por Raúl Burguete
Todos nosotros nos agobiamos por la loca idea del tiempo, la mayoría de la gente joven y la gente vieja, sufre por el lapso de un año a otro, ¿me hago más viejo?, se preguntan, ¿se me están yendo los años?, ¿y?. No es cierto, la edad y el tiempo son secuenciales a la forma en que uno avanza sobre la vida.
Avanzar es un paso que no todos dan, caminar y evolucionar es una mentira que muchos se meriendan con un vaso grande de leche. A veces dejamos de ser y otras veces vemos en el camino y tenemos la oportunida de mirar en qué hemos cambiado. Las obsesiones y los placeres, cambian y nacen otras.
Cuando pequeños, planeamos una vida y cuando no se cumple, nos volvemos neuróticos, odiamos todo, pero y cuándo sí, decimos: “llevo la vida que quiero y quiero la vida que llevo” y la pregunta es: ¿Qué pasa cuando esa vida que llevas da un giro nuevo y no sabes que viene mañana o que hay en unos días?
Dejas de esperar y la superación, los cursos de secretariado con computación e ingles dejan de tomar importancia, la auto-actualización es personal y no social.
Estoy en una isla, Formentera y he descubierto esto. No tenemos más, no seremos más, ni siquiera somos una raza o una generación que sea presumible para las futuras, pero el éxito y la edad no son cuantificables con la vida y el tiempo.
Publicado por Raúl Burguete
Me voy de Valencia...Cambio de domicilio por tiempo indefinido, el lugar: La isla "I" y la isla "F", si la suerte sonríe quizás encuentre mi lugar en este continente.
Islas que para muchos son enigmáticas, para otros mágicas y para mi, no lo se. Quizás sea ya un lugar tocado por el turismo, por lo mundano. Pero intentare encontrar algo que he perdido y que de alguna forma se va y viene, a veces con caras diferentes y otras momentaneamente, arrebatada ha sido y entregada con gran ilusión: La alegría de vivir.
Camino a la deriva, es bueno, cumplo por primera vez mis palabras, mi filosofía, cierro capítulos, abro ideas.
No voy solo y es lo mejor, no voy ciego porque tengo otro par de ojos, no voy manco, ya que tengo cuatro manos y ahí estaré viendo la penuria de la vida y el tiempo pasar. Mientras todo gira, nosotros lo frenamos y nada más interesa. Eso espero…
Publicado por Raúl Burguete
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