Ese mundo que sigue dormido nos tacharía de locos. Toda esa gente que sigue en la cama
pasará otra hora durmiendo, luego se bañaran, antes de ir al mismo trabajo de todos los días. A vivir la misma vida de todos los días.
Esa gente llorará al descubrir que nos hemos ido, pero también llorarían si subieramos a bordo de un barco para empezar una nueva vida al otro lado del océano. Enmigrantes. Pioneros. Peregrinos.
Esta mañana somos astronautas. Exploradores. Gente despierta mientras ellos duermen. Es el pedacito de vida que todos nos estamos jugando.
Esa gente llorará al descubrir que nos hemos ido, pero también llorarían si subieramos a bordo de un barco para empezar una nueva vida al otro lado del océano. Enmigrantes. Pioneros. Peregrinos.
Esta mañana somos astronautas. Exploradores. Gente despierta mientras ellos duermen. Es el pedacito de vida que todos nos estamos jugando.
Publicado por Raúl Burguete
Ya son cuatro semanas en que dejé la ciudad de México y cruce el atlántico para llegar a España, el país que nos conquistó, nos legó su lenguaje, nos heredó diferentes costumbres y nos regaló su fanática religión. El viejo continente es un conjunto de multiculturalismo, de razas, lenguajes, vestimentas y un sinfín de tradicionalismos, que a simple vista no alcanzamos a comprender.
Dejar México fue difícil, decidir cambiar todo, abandonar lo conocido y lo cómodo. Por lo inusual, la inseguridad y el miedo de las cosas simples, pero sabía que no venía sólo, llegue aquí con Noelia, la principal razón por la que dejé lo habitable, lo familiar y lo tradicional, para dar pie a una nueva experiencia de vida, para ver otro universo, tal vez más pequeño o tal vez más grande. Pero que a fin de cuentas, es un nuevo principio.
Con Noelia todo cambió, desde que llegó a México, desde que la conocí, desde que comencé a vivir con ella y a pesar de todo el daño que le hice, descubrí que por primera vez el amor –palabra o sentimiento del que yo siempre me burlé, ignoré y di como eufemismo– lo comprendía; tardé mucho en sentirlo, tardé mucho en dejarme querer, pero al final lo acepte y la necesidad de dejar México era urgente, por el bien de los dos, que necesitábamos salir de la ciudad porque los conflictos por los que cruzábamos nos estaban ganando y nos iban a hundir por completo.
Dejo mi cruz, para cargar otra, aunque esta nueva es mas liviana; dejo los miedos que tenía diario, todas las máscaras, abandono el conformismo, la actuación queda atrás, la gente estará en mis recuerdos, a algunos no quiero ni recordarlos, ojala a mucho(a)s no los hubiera conocido, pero toda relación humana que cruza nuestros caminos, llega por algo, sea para bien o para mal, todo es parte del aprendizaje de nuestras vidas. Si caemos una vez en el lodo, agonizando y sufriendo, siempre pediremos perdón por lo que hemos echo y en el momento en que estemos completamente limpios, olvidaremos nuestros pecados y los repetiremos una y otra vez, a menos que aprendamos que existe la posibilidad y la opción de seguir a otras tierras, de caminar por otros senderos sin repetir aquellos por los que cruzamos ya en otras ocasiones.
Mi vida ahora es completamente nueva, mucho de lo que aprendí lo sigo sosteniendo al igual que mucho en lo que creo, hago una vida; no única ni diferente, pero ahora comparto todos mis momentos con una persona más y eso es lo que apremia hoy, cualquier sacrificio. Pero eso no quiere decir que las experiencias y el aprendizaje se hayan frenado, porque todavía hay más lecciones y más caminos por los que seguir, los comparto y les doy más valor.
Publicado por Raúl Burguete

Qué es lo que esta pasando, no lo se...
Pero qué bajas son las cosas, no?
O es que la vida debe ser así de complicada, cuando uno cree que más alejado esta, de la nada aparece una aproximación.
Y una aproximación que es demasiado misteriosa, que se presta a la duda y a la insensatez o a la curiosidad de ¿será o no será? ¿en que se estarán metiendo? y se te hace demasiado extraño, te acosa la loca idea de lo que viene, de lo que uno entenderá o no hará.
La gente, o es idiota, o voluble, traidora y sin esperanza.
¿Nos podemos quitar las cosas del pasado? Sí y de muy buena gana se pueden olvidar.
¿Esperanza? Sí y de la mejor
¿Fe? no lo se…
Esta disyuntiva está relacionada con diferentes hilos y se está anudando mucho, pero se va a romper.
Yo, no dudo más, contento estoy...
Simplemente no puedo creer que el axis mundi, se entrecruce y juegue.
Es como ese dragón verde que juega con los destinos o como el tablero de los dioses del Partenon…
Quién sabe que pasará mañana, pero lo solucionaré y veré y corroboraré que no es lo que creo que esté pasando.
Publicado por Raúl Burguete
Años atrás, leí a un viejo autor, que en paz descanse. Dentro de las grandes palabras que alguna vez pronunció, dio un discurso en el M.I.T. (Massachusetts Institute of Technology). Hoy descubrí un video sobre ese discurso, el único problema es que hay un coro que no va con el discurso, por lo que fue alterado y manipulado. Cosa muy común en los cristianos, católicos y en la gran mayoría de las religiones.
Este discurso, como muchos, puede mandarse al olvido, o nunca ponerse en práctica, yo lo leo de nuevo y veo la fuerza de estas palabras, a las que jamás caso les hice. Ahora comenzaré a creer en ellas.

Este discurso, como muchos, puede mandarse al olvido, o nunca ponerse en práctica, yo lo leo de nuevo y veo la fuerza de estas palabras, a las que jamás caso les hice. Ahora comenzaré a creer en ellas.
Este discurso pertenece a Kurt Vonnegut, sí lo quieren leer, visiten este sitio.

O vean el video, pero olviden al coro.
Publicado por Raúl Burguete
Algunas veces olvidamos las sensaciones que de niños teniamos, tal vez por eso ahora el dolor y la angustía de haber perdido esos momentos te acosan, por qué olvidar la primera vez que te despides de alguien tomadola de la mano y soltandola lentamente mientras las miradas no pueden dejar de cruzarse, qué hay de esos amigos que por las noches te buscaban para vagar sin un rumbo y qué hay de soñar en cómo serían los momentos futuros, qué hay de esos días en que vas en un auto disfrutando del aire que golpea tu rostro, sin preocupaciones, sin nada que pensar, qué hay de ese primer libro que leiste y te cambio la vida y qué hay de ese beso que nunca esperabas y llego.
No sera esa la razón por la que hoy, ya grande, demeritas lo que tu vida es.
Publicado por Raúl Burguete
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